
Como si todo hubiera sido dicho y no quedaran días sin nombre, me quedo vacío de palabras que renueven mi consecuencia.
Desde que supiste algo ya lo sabes todo y sin agregar nada ya me tienes aprehendido.
Como eco, como vaivén, como ritmo sincopado. Te vuelvo a mirar y te encuentro prístina y me anego en sentimiento y balbuceo letanías que sin ser nuevas son siempre la mías.
Días esplendorosos, noches ideales, sigue siendo escencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario