
Lo vi aquí.
El tetraedro es una imagen de la transición entre segunda y tercera dimensión, es la figura mágica que puede ser tres siendo cuatro, es la piedra fundamental de la realización trascendente. Pero nuestro tetraedro fue algo más inocente, nace como muchos proyectos, viviendo como huevo sin ser nada hasta que la urgencia, dubitación y ocasión determinaron su emergencia, a trazos grandes sin mucha planeación, buscando materiales habidos, incluyendo improvisaciones, el relleno fue feliz. Se merecía más planeación en la disposición de las figuras y el desarrollo de los detalles. El elemento trascendente pervive en las figuras geométricas, hasta ahí había algo de consciencia, incluir el trio iba más por una extensión de la idea hacia la carne, mucho despúes creí en la vinculación personalizada pero no fue una idea instigadora, tal vez apropiada por concenso pero bajo un rubor delator.
Hay todavía algunos detalles en la figura que establecen eslabones, principalmente el abrigo y la disposición geométrica, pero hace falta tridimensionalidad (que no sé si incluí en el tetraedro).
Silueta con horizonte bajo sobre fondo edulcorado, siempre funciona.
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